La base del boom económico fue la adopción de un modelo primario-exportador, en el cual el cultivo de cereales y la crianza de ovejas tuvieron un rol preponderante. La masiva inmigración europea, las abultadas inversiones extranjeras (sobretodo inglesas) y el superávit de la balanza comercial fueron los pilares del nuevo liberalismo
Sin embargo, los excesivos intereses externos dejaron el país demasiado vulnerable a los vaivenes de la economía mundial. La riqueza se concentró en pocas manos, creció la desocupación y muchos terratenientes tuvieron que abandonar el campo.
Las primeras décadas del siglo XX asistieron a un debilitamiento de la democracia, sucesivas crisis económicas, recelo de las élites rurales y falta de confianza por parte de los inversores británicos, lo cual condujo a un golpe de estado en 1930 y otro en 1943, éste último facilitando el ascenso de Juan Domingo Perón al poder. Un hasta entonces desconocido coronel que trabajaba en el Ministerio de Trabajo llega a la presidencia en 1946 y luego en 1952. Al lado de Eva, su igualmente popular y carismática esposa, instituyó un programa económico que rescataba características del fascismo y destacaba la industrialización y la auto-determinación, generando un fuerte apelo tanto entre los conservadores como entre la masa trabajadora. Perón fue derrocado y exiliado en 1955 por un golpe de estado y su partido fue proscripto, dando início a 30 años de alternancia entre dictaduras militares y frágiles democracias en el poder. En 1973 Perón retornó a la Argentina y gobernó por un corto periodo hasta su muerte. Dejó el poder en manos de su entonces esposa y vice-presidenta Isabel, en un período de extrema inestabilidad política, económica y social. Por presiones militares ella se vió obligada a renunciar en 1976, dando espacio a una nueva dictadura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario